CRÍTICAS GASTRONÓMICAS
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 RESTAURANTE MICHAEL MINA

michael mina

info Ficha Técnica.

> Dirección: 335 Powell Street - San Francisco, CA 94102Haga Clic para ver el Mapa.
> Teléfono: (415) 397-9222
> Cocinero: Michael Mina
> Precio medio: 100€

Introducción

Entramos en una nueva galaxia. Un 4D, una forma de degustar y disfrutar la comida en una dimensión distinta. Y Michael Mina lo consigue sin gafas, ni pantallas gigantes, ni espectáculos o teatros en directo. En este restaurante te das cuenta de que existe una forma diferente de comer, de palpar los ingredientes, de oler, de que te atiendan, en definitiva: de admirar lo que estás comiendo en un entorno acogedor y creado para disfrutar. Es un lugar en el que una persona tan asquerosamente crítica como yo se queda sin palabras con el tenedor en la mano y con las papilas gustativas preguntándome extrañadas dónde diablos les había metido, dónde nos había metido la conserje china del hotel Parc Fifty Five cuando nos recomendó este lugar tras no conseguir mesa en Gary Danko.

 

entrada

> Crítica

Antes de empezar a explicar el por qué de las valoraciones que podéis ver abajo, os diré lo único que no me gustó de la noche en Michael Mina, y es una tontería. El restaurante se encuentra muy cerca del bar y es fácil escuchar ese coro de voces en segundo plano, habrá a gente que le guste, a mí no mucho. No entendía ni entiendo muy bien por qué no se divide la sala en dos ambientes, aunque, por lo que me han contado y pude constatar es tónica general en San Francisco.

A partir de aquí todo es bueno. Aunque sentarse en la mesa de este restaurante supone mucho dinero, la calidad-precio resultante es muy buena por la exultante categoría del restaurante. Lo que sí que me pareció excesivo fue el precio de los vinos, por ejemplo el coste de una copa de vino es mayor que el de una botella en España (sobre los 15-30$), pero bueno, también es tónica general en Estados Unidos, y pasa lo mismo al pedir una cerveza en un bar. En resumen, una velada para dos personas puede llegar sin problemas a los 300$, pero todo no es malo porque si tienes suerte de asistir con el dólar a la baja te saldrá por mucho menos, en nuestro caso por 200€, un par de menús degustación con botella de vino de 50€.

Empezaré por el servicio.
Para que un servicio sea perfecto tienen que confluir varios condicionantes de gran dificultad. Si el camarero es discreto, puede pecar de distante, ¿qué pasa si le preguntamos algo?, ¿se tiene que convertir en un camarero amablemente discreto?. ¿Cómo se debe comportar un camarero profesional?, me parece complicado de definir. El servicio en Michael Mina es excelentemente excepcional y quizás no sepa definirlo porque son sensaciones, la sensación de que te caen bien, y en definitiva de que todos los camareros hicieron un trabajo excelente.
Dentro de un restaurante siempre hay varios camareros, ¿es normal que todos ellos sean valorables con nueves altos?, es verdad que generalmente toca a camarero por mesa, en Michael Mina nos sirvieron 5 camareros sin contar con el sumiller, cada uno te sirve un plato distinto, y te lo sirven directamente sin preguntar quién lo ha pedido, aunque tengo que decir que una vez se equivocaron. Todos los camareros fueron perfectos, desde el minuto cero cuando al sentarnos nos pusieron las servilletas sobre las rodillas mientras otro de ellos rellenaba el agua. La verdad es que no sabría definir bien a este servicio, fue excelente, profesional, muy amable, cercano pero manteniendo siempre la distancia, en ningún momento tuve que llenarme un vaso, todo fluía milimétricamente. Explicaban siempre los platos, te preguntaban qué tal todo de forma continua y no resultaban pesados, sorprendente. Uno de ellos era sudamericano y le comentamos que gran parte de los ingredientes al citárnoslos en inglés no los entendíamos, en ese momento se encontraba rellenando los vasos de agua entre las mesas de la zona y nos contestó que era difícil que nos los citará en español porque muchos ingredientes se dicen de forma distinta en Perú (su lugar de origen) que en España, muy amablemente nos dijo que esperáramos un minuto porque tenía que cumplir con su labor, y tras terminar nos fue explicando un poco todo con ciertas dificultades por ejemplo en palabras como aguacate.

Y es aquí donde destaca este lugar, en los ingredientes, y sobre todo en cómo estaban cocinados. Aunque partas de una materia prima excepcional, lo importante es poderla saborear una vez esté cocinada. No sé cómo diablos lo hacían, y por mucho que se pueda ver la cocina desde el cristal que la divide con el comedor no lo logro conseguir, mis papilas nunca habían gustado algo tan llano como un calabacín. No es una cocina con ingredientes exóticos ni combinaciones extrañas, Michael Mina consigue lo más difícil, cocinar relativamente como todo el mundo, con los mismos ingredientes principales y conseguir un resultado que nada tiene que ver con lo que había probado antes.

No conocía el restaurante y uno de mis primeros miedos fueron los precios, tras ver la carta y elegir un menú degustación no me pareció tan caro. Pero mi mayor miedo era la comida, me daba la impresión de estar en un restaurante en el que te ponen un platito en el que no tienes ni idea de lo que estás comiendo… y por suerte, fue todo lo contrario.

Existen dos menús, el de 3 cursos (Prix Fixe Menu) de 100$ y el Tasting Menu (menú degustación) de 135$ a mesa completa.
Elegimos un par de menús de 3 cursos acompañados de un vino californiano. Y no pudimos elegir mejor: un tinto de Santa Bárbara, La Fenêtre, cabaret sauvignon 2006. Espectacular… y tampoco es para menos porque California es tierra de vinos, en donde mención aparte tiene la región mundialmente conocida, Napa, en el Norte de California.
La carta de vinos posee más de 3000 referencias mundiales incluyendo por supuesto España con precios que llegaban fácilmente a los 1000$. Al final he colocado un enlace a una web con todas sus referencias, en donde podemos observar que el vino más caro de España es un Ribera de 1500$, y tienen un Burdeos por unos escandalosos 10.050$.

 

comida

La carta de primeras me gustó, tuvimos que elegir 3 platos con varias opciones por plato y me pintaban muy bien la mayoría. Algunos platos tenían suplemento, como el de crustáceos al que había que sumar 15$, 100$ al kobe japonés o 150$ por el Caviar Golden Osetra.
Nos preguntaron si teníamos alguna alergia y acto seguido nos colocaron pan con una mantequilla excelente. Repito, un pan con mantequilla espectacular… sí, lo sé, es pan con mantequilla, pero supera a cualquier otra que haya probado.
Acto seguido traen un aperitivo al más puro estilo Michael Mina, dividido en 3 pequeños bocados a cual mejor con unos sabores diferentes a lo que estamos acostumbrados, eso sí, eran bocados tan pequeños que apenas te da tiempo a saborearlo con tranquilidad, pero bueno, fue el comienzo y un mero aperitivo.

A partir de este momento nos fueron trayendo los platos. No me explayaré demasiado porque la conclusión es idéntica para todos.

Primer plato.

Fue en estos crustáceos, sobre todo la langosta (lobster) lo que más me impresionó. En San Francisco es típico a más no poder el cangrejo, por lo que no podía faltar.

Segundos platos.

Como podéis ver, son 3 formas de presentar un plato, 3 hendiduras dentro de un mismo plato con 3 trozos de carne acompañados de distintas guarniciones, una idea excelente.
El pato (no plato) más exquisito que he probado en mi vida, las 3 formas me encantaron con 3 acompañamientos distintos, con cerezas, melocotón y albaricoque con foie.

Pasó lo mismo con el cordero, aunque esta vez los trozos no eran idénticos como en el pato, sino que colocaron 3 zonas distintas del animal, a saber: chuleta, costilla y cuarto trasero.

El postre.

Un par de quesos de España y otro de Lombardía, Italia. Trozos muy pequeños y aunque excelentes, esperaba algo más. Fue el plato más neutro de la noche.

Los tres platos de chocolate sobresalieron, insuperables.
Y hasta aquí, poco más que añadir a lo que pude degustar. Destacar por último las texturas que el chef consigue transmitir en la elaboración final de cada plato, nada parecido a lo que haya podido probar antes.

 

Michael Mina es uno de los restaurantes más prestigiosos de San Francisco. Está localizado en el centro neurálgico de San Francisco (Union Square) dentro del Hotel Westin St. Francis. Ha ganado premios al servicio, carta de vinos y mejor restaurante en publicaciones internacionales con 2 estrellas Michelin en el 2006 y 2007.
Ojeando su página web (que os recomiendo) me enteré de que hay más restaurantes Michael Mina dispersos por gran parte de Estados Unidos, en el que destaca el que se encuentra en el Hotel Bellagio de Las Vegas, de haberlo sabido lo hubiera visitado sin duda cuando días después visité esta ciudad. Por cierto, no olvidéis reservar aunque a nosotros no nos hizo falta.
Si este restaurante es así… ¿qué pasaría con los que en teoría están mejor catalogados?, desde luego, dudo que se pueda mejorar mucho un plato como la carne de pato o la langosta.

Tras visitar este restaurante, la sección de críticas gastronómicas de rIL.es se encuentra en el periodo d. MM (críticas gastronómicas después de Michael Mina). Por lo que en este momento y para ser justos, todos los restaurantes que hemos valorado deberían bajar un punto o dos la nota si a este restaurante se le pone un 10.

 

comedor

San Francisco es una ciudad que me encantó, un destino con docenas de atracciones, como el puerto (con su famoso Pier 39), las inmensas calles empinadas, los tranvías, el Golden Gate, Alcatraz… mucho que ver, pero lo que más me gustó de mi estancia de 3 días y medio en esta ciudad fue la visita a este restaurante. Más que recomendable, una obligación para toda persona que se acerque a esta gran ciudad y se pueda permitir el lujo de pagar mucho más por comer en un lugar superior en todos los sentidos.

Instalaciones: 9,3 (9,3)
Servicio: 9,9 (9,9)
Calidad: 9,8 (9,8)
Precio: 8,3 (8,3)
› Documento creado en Diciembre del 2008
Por Sonia Agud y Javier Rioja

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